
En estas épocas donde se ha vuelto auge y tema corriente el evaluar la energía de los ambientes, objetos y personas, es imprescindible el conocer de qué manera limpiar y remover esas energías que no debería estar, así como armonizar las que deben estar pero no se encuentran equilibradas. Es común escuchar frases como: “que buena energía hay en este lugar”, o “esa persona tiene mala energía”, etc. No se necesita ser un experto para captar este tipo de vibraciones. Pero hay quienes que no se quedan con la sola apreciación y deciden hacer lo necesario para transformarlo.
Para ello sí es necesario poseer ciertos conocimientos, debido a que se debe reconocer con exactitud como fluye esa fuente vibracional, para emplear así el medio correcto de restauración energética. Para ello existe la Radiestesia, técnica, pseudociencia o arte, a través de la cual se perciben de forma fidedigna estos campos energéticos, mediante el uso de diferentes herramientas.
Antes de seguir avanzando en el tema, daremos definición al término. Radiestesia es (según algunas fuentes): “capacidad de sentir las radiaciones energéticas"; "técnica de captación de las ondas emitidas por todos los cuerpos, en la que se producen fenómenos fisio-psicológicos, mediante el empleo de instrumentos adecuados (péndulo o varilla) que generan respuestas convencionales cuya interpretación permite al operador determinar la ubicación, naturaleza, composición y propiedades de los cuerpos"; “es una actividad pseudocientífica que se basa en la afirmación de que los estímulos eléctricos, electromagnéticos, magnetismos y radiaciones de un cuerpo emisor pueden ser percibidos y, en ocasiones, manejados por una persona por medio de artefactos sencillos manteniéndolos en suspensión inestable”, etc.
Todas las definiciones coinciden en que la Radiestesia es sentir, percibir y captar energías y vibraciones, estamos hablando entonces de una técnica de medición mediante el uso de herramientas determinadas que nos ayudarán a reconocer, entre otra cosas, donde existe un problema o bloqueo energético.
